La piel grasa y su mantenimiento

Este tipo de piel, se caracteriza por su aspecto brillante y oleoso, poros dilatados, textura gruesa y el tono ligeramente grisáceo y apagado, debido al exceso de sebo.

Un importante inconveniente del exceso de grasa es que ésta estimula el desarrollo de “puntos negros”, granos y espinillas característicos del acné . El factor hormonal es también responsable en parte de la hipersecreción sebácea que desencadena su aparición; siendo este un apartado muy extenso que trataremos en otro artículo más adelante.

La piel grasa presenta una mayor actividad de las glándulas sebáceas. El uso de un innecesario exceso de cosméticos oleosos y grasos puede producir estos mismos efectos.
Se distinguen varios tipos de piel grasa con distintas características:

Piel grasa seborréica
Se presenta, principalmente, en personas de raza latina. El aspecto es de brillo graso con los poros dilatados. Con zona medio facial engrosada. No suelen presentar rojeces ni descamación. De tacto suave y untuoso.

Piel grasa deshidratada
Se desarrolla cuando la secreción sebácea modifica su composición y la emulsión epicutánea no se forma o es insuficiente para proporcionar una adecuada protección a la piel, ya que disminuye el agua retenida al evaporarse ésta con más facilidad y, la piel se deshidrata, volviéndose más áspera al tacto, convirtiéndose en menos elástica y apareciendo, por tanto, las finas arrugas por dehidratación.
La perdida de agua de la piel puede ser debida al sudor, a la contaminación, a las condiciones climáticas y a otros factores como el alcohol, el tabaco, etc. Todo esto hace que el organismo sea incapaz de retener el agua provocando la pérdida de la suavidad y de las propiedades protectoras. Con estas perdidas, la piel se va secando.

Piel grasa asfíctica
Es la piel que por la utilización errónea de cosméticos demasiado astringentes, ha alcanzado este estado. Provocando una alteración en la composición de la secreción sebácea, y la aparición de quistes sebáceos, comedones de grasa y milliums.
Brillo en zonas seborréicas pero con aspecto marchito y mate en zonas laterales del rostro. Piel ligeramente engrosada y pálida.. Pigmentan mal y pueden aparecer manchas frecuentes y coloración irregular. Se irrita y deshidrata fácilmente.

Piel mixta
Es la más frecuente. Posee una zona medio facial grasa y laterales secos.

Limpieza y mantenimiento

Lava tu rostro con un limpiador especial para pieles grasas. Esto debes hacerlo por la mañana y por la noche, aunque no lleves maquillaje, así evitarás que los poros se obstruyan dando origen al temible acné.
Una vez por semana aplícate una mascarilla que te ayudará a purificar y limpiar tu rostro de las impurezas.
Hidrátate, utilizando un producto matificante suave.Toma dos litros de agua al día. Así podrás eliminar el exceso de grasa e impurezas con mayor facilidad.
Evita los maquillajes y bronceadores que no sean específicos para pieles grasas.
Una vez al mes, confía en las profesionales de  la estética. Pide que te realicen un diagnóstico del estado de tu piel y que te hagan una buena higiene facial, buscando el equilibrio, que es la clave para la belleza de este tipo de pieles.

Montse Sanz (Directora de centro de estética)

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