LA GRANADA Y SUS BENEFICIOS

Por su alto valor biológico, la granada es un gran aliado para mantener la piel joven y luminosa. Ayuda a la regeneración celular protegiendo la capa exterior de la piel reparándola y cicatrizando las heridas. Es muy rica en Vitamina C y B5, flavonoides, polifenoles, elagitaninos, proantocianidinas y minerales como el potasio, nitrógeno, calcio, fósforo, magnesio y sodio.

Es un gran protector solar, el aceite contenido en las semillas de granada forma un escudo en la dermis ante los rayos ultravioleta evitando el cáncer de piel y protegiéndola del ataque de los radicales libres causantes del envejecimiento celular prematuro.

La granada es estupenda para tener la piel joven protegiéndola del envejecimiento por causa del sol, del tabaco y de los agentes ambientales externos. Deja la piel tersa y previene la manchas.

El aceite de granada mejora todo tipo de piel. Si la piel es seca la hidrata y previene la aparición de grietas e irritaciones. Si la piel es grasa evitará la aparición de acné y puntos negros.

La granada es muy rica en vitaminas y antioxidantes. Su jugo es muy útil para aumentar las defensas del organismo reforzando el sistema inmunológico y limpiando impurezas de la sangre, controlando los niveles de colesterol y previniendo enfermedades vasculares o inclusive el infarto.

El consumo diario de granada ayuda a retrasar la aparición del Alzheimer, ya que mejora la actividad cerebral. Es un excelente antiinflamatorio, puesto que el consumo de sus semillas disminuye los dolores causados por la artritis reumatoide y otros procesos inflamatorios. Actualmente se están realizando estudios sobre la incidencia que la granada tiene en el cáncer y los tumores, sobre todo de estómago, próstata y colon.

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